miércoles, 27 de noviembre de 2013

La importancia de la espiritualidad para la salud


Por regla general todos los trabajadores de la salud han sido modelados por el paradigma científico de la modernidad que ha hecho una separación drástica entre cuerpo y mente y entre ser humano y naturaleza. Así se han creado muchas especialidades que tantos beneficios han traído para el diagnóstico de las enfermedades y también para las formas de curación.
Reconocido estos méritos, no podemos sin embargo olvidar que se ha perdido la visión de totalidad: el ser humano dentro de una visión más amplia de la sociedad, de la naturaleza y de las energías cósmicas, la enfermedad como una fractura de esta totalidad, y la curación como la reintegración en ella.
Hay en nosotros una dimensión que responde por el cultivo de esta totalidad, que vela por el eje Estructurador de nuestra vida: es la dimensión del espíritu. Espiritualidad viene de espíritu; es el cultivo de lo que es propio del espíritu, su capacidad de proyectar visiones unificadoras, de relacionar todo con todo, de conectar y reconectar todas las cosas entre sí y con la Fuente de Originaria de todo ser.
Si el espíritu es relación y vida, su opuesto no es materia y cuerpo sino la muerte como ausencia de relación. En este sentido, espiritualidad es toda actitud y actividad que favorece la expansión de la vida, la relación consciente, la comunión abierta, la subjetividad profunda y la trascendencia como modo de ser, siempre dispuesto a nuevas experiencias y a nuevos conocimientos.
Los neurobiólogos y estudiosos del cerebro han identificado la base biológica de la espiritualidad; se encuentra en el lóbulo frontal del cerebro. Descubrieron empíricamente que siempre que se captan los contextos más globales o se produce una experiencia significativa de totalidad o también cuando que se abordan de forma existencial (no como objeto de estudio) realidades últimas cargadas de sentido, y se producen actitudes de adoración, devoción y respeto, hay una aceleración de las vibraciones periódicas de las neuronas localizadas allí. A este fenómeno lo llamaron el «punto Dios» en el cerebro o la aparición de la «mente mística» (Zohar, SQ: Inteligencia Espiritual, 2004). Es como un órgano interior por el cual se capta la presencia de lo Inefable dentro de la realidad.
Este hecho constituye un avance evolutivo del ser humano que, como ser humano-espíritu, percibe la Realidad Fontal sustentando todas las cosas. Se da cuenta de que sorprendentemente puede entablar un diálogo y buscar una comunión íntima con ella. Tal posibilidad lo dignifica, pues lo espiritualiza y lo conduce a un mayor grado de percepción del Enlace que conecta y reconecta todas las cosas. Se siente dentro de ese Todo.
Este «punto Dios» se revela por valores intangibles como más compasión, más solidaridad, más sentido de respeto y dignidad. Despertar este «punto Dios», quitar las cenizas con las que una cultura excesivamente racionalista y materialista lo cubrió, es permitir que la espiritualidad aflore en la vida de las personas.
A fin de cuentas espiritualidad no es pensar a Dios, sino sentir a Dios a través de ese órgano interior y experimentar su presencia y actuación desde el corazón. Lo percibimos como entusiasmo (en griego significa tener un dios dentro) que nos lleva y nos sana y nos da voluntad de vivir y de crear continuamente sentidos de existir.
¿Qué importancia prestamos a esta dimensión espiritual en el cuidado de la salud y de la enfermedad? La espiritualidad tiene una fuerza curativa propia. No es de ninguna manera algo mágico y esotérico. Se trata de potenciar las energías características de la dimensión espiritual, tan válida como la inteligencia, la libido, el poder, el afecto entre otras dimensiones de lo humano. Estas energías son altamente positivas como amar la vida, abrirse a los demás, establecer lazos de fraternidad y solidaridad, ser capaz de perdón, de misericordia y de indignación ante las injusticias de este mundo, como lo hace ejemplarmente el Papa Francisco.
Además de reconocer todo su valor a las terapias conocidas hay todavía un supplément d'âme como dirían los franceses, un complemento de lo que ya existe, que lo refuerza y enriquece con factores oriundos de otra fuente de curación. El modelo establecido de medicina no tiene, por supuesto, el monopolio del diagnóstico y la curación. Es aquí donde se abre camino la espiritualidad.
La espiritualidad en primer lugar fortalece en la persona la confianza en las energías regenerativas de la vida, en la competencia del médico/a, en el cuidado diligente del enfermero/a. Sabemos por la psicología profunda y la transpersonal el valor terapéutico de la confianza en el curso normal de la vida. Confianza significa básicamente decir: la vida tiene sentido, vale la pena, tiene una energía interna que la autoalimenta, es preciosa. Esta confianza pertenece a una visión espiritual del mundo.
Pertenece a la espiritualidad la convicción de que la realidad que captamos es más de lo que los análisis nos dicen. Podemos tener acceso a la misma por los sentidos interiores, por la intuición y por los caminos secretos de la razón cordial. Se puede ver que hay un orden subyacente al orden sensible, como sostenía siempre el gran físico cuántico, y premio Nobel, David Bohm, alumno predilecto de Einstein.
Este orden subyacente responde de los órdenes visibles y siempre puede traernos sorpresas. A menudo los mismos médicos se sorprenden de la rapidez con que alguien se recupera o cómo situaciones consideradas normalmente como irreversibles, retroceden y acaban curando. En el fondo es creer que lo invisible e imponderable es parte de lo visible y previsible.
Pertenece también al mundo espiritual, la esperanza inquebrantable de que la vida no termina con la muerte, sino que se transfigura a través de ella. Nuestros sueños de regresar a la vida normal desencadenan energías positivas que contribuyen a la regeneración de la vida enferma.
Una fuerza mayor, sin embargo, es la fe de sentirse en la palma de la mano de Dios. Entregarse confiadamente a su voluntad, desear sinceramente la curación, pero también aceptar serenamente si nos llama a si: esto es la presencia de la energía espiritual. Nosotros no morimos, Dios viene a buscarnos y a llevarnos a donde pertenecemos desde siempre, a su casa a convivir con Él. Tales convicciones espirituales actúan como fuentes de agua viva, generadoras de curación y de potencia de vida. Es el fruto de la espiritualidad.      

TIEMPO DE ADVIENTO

  Para la reflexión en este Tiempo de Adviento:

El enlace de la monja valiente. http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/torres-y-reyes/masterclass-todo-dios-cabe-internet-sor-lucia-caram/2115568/?media=tve



lunes, 24 de junio de 2013

COMPARTIENDO NUESTRA FE EN JESUCRISTO


EN ESTE AÑO DE LA FE, 
QUEREMOS COMPARTIR 
ALGUNOS TESTIMONIOS 
DE ALUMNAS DE 2º ESO 
COMO BROCHE DE ORO 
DE ESTE CURSO 
QUE ESTAMOS TERMINANDO
 
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Querid@ amig@:
Me gustaría contarte una experiencia de la que quizá hayas oído hablar, pero que seguro que no te has parado a pensar detenidamente. Te hablo de la experiencia de encuentro con Jesús. Muchas personas creen encontrarse con Cristo yendo a misa, tocando o sacando pasos en Semana Santa. Pero es eso y mucho más. No es solo ir a misa, es escuchar y guardar cada fragmento de la Palabra de Dios como un tesoro en tu corazón; y comulgar con el sentimiento de tener a Jesús dentro de ti sabiendo que está limpiando y perdonando todas tus faltas. No es solo participar de algún modo en la Semana Santa o en cualquier acto religioso, es seguir el ejemplo que Cristo nos da cada día, sentirse amado por Él, sabernos hermanos unidos por una sola fe, un solo pensamiento.
Por eso, compañer@ de vivencias, te invito a descubrir cada día la alegría de ser cristiano, la confianza en una amistad fortísima con Dios y la esperanza de estar algún día con Él, viviendo con gozo la gracia de su amor.
En Huelma, a 28 de mayo de 2013
Sarai Fargas Vico, 2ºESO-C
 
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Huelma, 6 de Junio de 2013
Querida Pilar:
¿Que tal estás? ¿Sabes qué?
Tengo una cosa muy importante que decirte. Ayer me encontré con Jesús, cuando estaba deprimida, agobiada por los exámenes y triste por la muerte de un ser muy especial
Él me dio fuerzas para seguir adelante, para afrontar las dificultades que se presentan en la vida.
Para disfrutar de los buenos momentos con los amigos o con la familia.
Para seguir sus pasos y escuchar su evangelio.
Para ser mejor persona.

La verdad, no se porqué te cuento esto, quizás será porque me siento bien, feliz y quiero compartirlo con mis seres queridos. Si, quizás sea por eso...
Jesús siempre ha estado cerca de mi, tan cerca que incluso se podía sentir su presencia, solamente hay que abrirle el corazón.
Espero que pronto te encuentres con Jesús y lo sigas.
¡Un Saludo!
NOELIA
ENHORABUENA Y MUCHAS GRACIAS POR QUERER COMPARTIR 
VUESTRA EXPERIENCIA DE FE 
QUE SEGURO QUE A MUCHOS ALEGRARÁ Y FORTALECERÁ. 
QUE EL SEÑOR OS SIGA BENCICIENDO.
UN ABRAZO MUY FUERTE DE VUESTRA "MAESTRA DE RELI",
COMO ASÍ ME LLAMÁIS Y QUE ME LLENA DE INMENSO GOZO.
OS LLEVARÉ EN MI CORAZÓN SIEMPRE
 ¡FELÍZ VERANO 2013!
Mª DEL CARMEN ROPA GONZÁLEZ

MARÍA DE NAZARET TU NOMBRE ME SABE A FE...




En mayo, mes popularmente mariano, alumn@s de 1ºESO y 3ºESO han elaborados algunos murales para exponer a los compañer@s sobre la presencia de la Virgen María en la poesía, en la música, en la pintura, en el cine, las distintas advocaciones... de todo ello mostramos algunas fotografías 


                                       




















lunes, 25 de febrero de 2013

CÓMO SE ELIGE UN PAPA

Animación: Cómo se elige un Papa

El nuevo portal de información religiosa Vatican Insider, asociado a la publicación italiana La Stampa, nos ofrece una animación interactiva sobre el proceso de elección de los Papas. Excelente recurso para explicar qué es un Cónclave.
Pincha el siguiente enlace:
  http://vaticaninsider.lastampa.it/es/homepage/vaticano/come-si-elegge-il-papa/